Mientras el aparato llora a un franquista que firmó penas de muerte y era responsable de un cuerpo que asesinó obreros a bocajarro y humilló casa por casa a mujeres…
Mientras el régimen criminaliza al único juez que intenta hacer justicia con las victimas del genocidio fascista…
Mientras se destruye lo poco que queda del Estado del Bienestar, condenándonos más si cabe a una situación lamentable, para premiar a los culpables…
Nosotros, el pueblo, resistiremos. Porque los cinco compañeros comunistas que fueron asesinados hace 35 años por la derecha nos recuerdan de dónde venimos y nos dan fuerzas para saber a dónde vamos.
